En Proyecto Platea nos hemos propuesto que la lectura sea un hecho cotidiano, y queremos que leer teatro se convierta en algo presente en tu vida. Y para ello no es necesario que seas un experimentado lector. De hecho, si nunca has leído una obra de teatro, esta es tu oportunidad para empezar a hacerlo y disfrutar. 

 

      La literatura teatral está llena de fantásticos títulos que iremos descubriendo mes a mes en nuestro grupo y que debatiremos en un ambiente de cordialidad, respeto y sobre todo, de tranquilidad. Tendrás la oportunidad de descubrir aspectos básicos de la cultura literaria teatral que te aseguramos, te sorprenderán: por qué un personaje está construido de una manera, o qué giros de la trama hacen que la historia cambie de dirección... qué cuentan los personajes acerca del propio autor, o qué pistas escondidas en el texto hablan de esos mismos personajes...

 

     Y lo mejor de todo, es que no te costará NADA. Lo único que necesitas es tu libro, y una tarde de viernes al mes para compartir con nosotros. 

 

     Cada mes, anunciaremos la obra que leeremos el mes siguiente, y que podrás encontrar siempre en Librería Dumas.

La edición no es lo más importante, puesto que suelen encontrarse varias; así que ese tema lo dejamos a tu elección. 

 

     Es una reunión a la que pueden asistir personas a partir de 16 años, y sólo necesitamos que  hagas tu primera inscripción a través del siguiente enlace, sobre todo porque necesitamos organizar el espacio que usaremos para nuestras reuniones. En ellas nos sentaremos para conversar sobre la obra propuesta, exponer nuestros puntos de vista, y sobre todo, aprender de las opiniones de los demás. 

 

     No te lo pienses más, y haz click en este enlace para unirte a nuestro CLUB DE LECTURA

 

     

 

     

Tras la apasionante velada que nos concedió la lectura y análisis de "Don Juan Tenorio", en esta ocasión nuestro club afronta un grandioso pero necesario reto: uno de los mejores dramas de todos los tiempos. Fuenteovejuna es una obra teatral del Siglo de Oro español del dramaturgo Lope de Vega. Está considerada, con Peribáñez y el Comendador de Ocaña y El mejor alcalde, el rey, uno de los tres dramas "municipales" que constituyen lo mejor de su vasta obra dramática. Fue compuesta en tres actos hacia 1612-1614 y publicada en Madrid en 1619,2 dentro del volumen Dozena sic Parte de las Comedias de Lope de Vega.

Tomada de un hecho histórico, la trama se desarrolla en el pueblo cordobés de Fuente Obejuna en tiempos de los Reyes Católicos (1474-1516). El drama se presenta con un protagonista colectivo (los habitantes del pueblo), como en la Numancia (1585) cervantina o en Los persas de Esquilo. Como ocurre con gran parte de los dramas de Shakespeare, el Fuenteovejuna de Lope ha llegado a conseguir categoría de símbolo, el del prototipo iconográfico-teatral de "la unión del pueblo contra la opresión y el atropello".

Anímate a disfrutar del teatro leído

 

La obra, que aunque es de carácter romántico, es escenificada en muchos teatros en el Día de los Difuntos, rompe con la tradicional regla de las 3 unidades. Se caracteriza por una abundante cantidad de actos, que aparecen titulados. Su estructura externa se divide en dos partes:

La primera parte desarrolla una aventura humana y amorosa.

La segunda parte se centra sobre todo en el espíritu religioso y sobrenatural.

Dadas estas dos partes tan diferenciadas, se abre paso una obra de pura y meditada reflexión.

Ambas partes, se desarrollan cada una en una noche y existe una diferencia temporal de 5 años entre ellas. Esta obra, que añora el pasado (característica propia y común del Romanticismo tradicional), se sitúa en la España de Carlos V.

Su personaje principal, Don Juan, presente en El Burlador de Sevilla, es un joven amoral, libertino, que va seduciendo a mujeres, da igual el número, que finalmente vive un encuentro sobrenatural desencadenando así el último momento de la obra, su salvación o condena eterna. José Zorrilla, a diferencia de la obra barroca, se centra en una sola aventura amorosa y presenta a un personaje principal, en este caso Don Juan, que se arrepiente y consigue la salvación por medio del amor.

Su segundo personaje es don Luis Mejía, quien Don Juan acaba matando en la obra. Este personaje se ha visto como una representación del pecado de Don Juan. Por lo mismo, la muerte de Luis Mejía simboliza el final de su vida pasada.

Doña Inés, el personaje opuesto a Don Juan, es quien aporta la bondad y la inocencia a la obra. Doña Inés es quien doblega la maldad de Don Juan y se le pinta muy próxima a la divinidad: un ángel de amor que es capaz de actuar como mediadora entre Dios y el mundo. En ella, José Zorrilla, intenta representar la creencia en la salvación del ser humano, reflejando la importancia que tiene para el ser humano, los valores de bondad y fe. También la posibilidad de encontrar el amor verdadero.
Escena de la obra “Don Juan Tenorio” dirigida por Blanca Portillo

Un poco de la obra…

La apuesta: Don Juan apuesta con don Luis Mejía, su competidor, que en el plazo de seis días seducirá a Doña Inés, una novicia que está a punto de convertirse en monja, y también a Doña Ana, con la que don Luis va a casarse.

Don Juan consigue su propósito, pero se enamorada perdidamente de Doña Inés, raptándola. El Comendador, padre de Inés y don Luis buscan venganza. Don Juan, tras intentar una reconciliación con ellos sin éxito, los mata y tiene que huir de Sevilla. Es cuando Don Juan declara su verdadero amor a Doña Inés antes de la tragedia. De ahí estas famosas líneas: ¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor?”.Muerte y salvación: Cuando Don Juan regresa cinco años más tarde a Sevilla, su hogar, su palacio, recoge un pantéon que alberga los sepulcros de don Luis Mejía, el Comendador y de doña Inés, quien murió de tristeza. Al final de la obra, la estutua del Comendador, intenta arrastrar a don Juan al infierno, pero el espectro de doña Inés intercede por él, consiguiendo así su arrepentimiento y su salvación eterna.Una bella historia de amor… Sin duda.

ESTAS SON NUESTRAS PROPUESTAS

Tras el más que animado debate que suscitó la anterior lectura, Antígona, en el Club de Lectura de Proyecto Platea saltamos desde la tragedia griega hasta el más divertido de los protoabsurdos. Una lectura que te hará sentir la humanidad de sus personajes de una forma ingeniosa y ágil, escrita con maestría y desparpajo.

Tres sombreros de copa es una comedia del escritor, periodista y dramaturgo español Miguel Mihura. Es su primera comedia, escrita en 1932 aunque estrenada veinte años después, en 1952. Comedia que figura entre las más destacadas del teatro español del siglo XX1 y que suponía una renovación del género, incorporando elementos que más adelante se encuentran en el teatro del absurdo. Principalmente por ella, a su autor se le ha considerado uno de los mejores comediógrafos del teatro español del siglo XX.23

En Tres sombreros de copa, Mihura contrapone, mediante una feliz convivencia de lo poético y sentimental con lo humorístico y satírico, dos mundos: el burgués, hipócrita, rígido y limitado por una aparente y estricta moral, y otro, despojado de la rutina y los convencionalismos del primero, libre y vital, pero igualmente engañoso. Dos mundos a los que «solo salva la humanidad de Dionisio y Paula», sus protagonistas.

 

 

      En esta ocasión, nuestro Club de Lectura Dramática se remonta a ¡casi 25 siglos atrás! para releer la más antigua de las tragedias de la trilogía edípica conservada, y entender la trascendencia de una obra que tanto tiempo después sigue siendo de enorme interés. Fue estrenada, a lo que parece, en las Grandes Dionisias del 442 o 441 a.C. y el autor se hizo con la corona al mejor tragediógrafo. La ciudad quedó tan impactada por la fuerza de los versos sofocleos que al año siguiente acabó eligiéndolo estratego para la guerra contra la isla de Samos, en la que se batió a las órdenes del mismísimo Pericles. No con mucha fortuna: la flota que comandaba fue batida por el enemigo.      La mayor informa a la benjamina del último edicto de su tío Creonte, regente actual de la ciudad cadmea tras la muerte del rey Etéocles, hermano de ambas, a manos de su propio hermano Polinices, el cual había armado un ejército para atacar sus muros patrios a fin de vengarse de Etéocles por no haberle cedido la corona cuando tocaba, según lo acordado.

      Creonte ha dictado que se entierre siguiendo la costumbre a Etéocles, “a fin de que resultara honrado por los muertos de allí abajo. En cuanto al cadáver de Polinices, muerto miserablemente, dicen que, en un edicto a los ciudadanos, ha hecho publicar que nadie le dé sepultura ni le llore, y que le dejen sin lamentos, sin enterramiento, como grato tesoro para las aves rapaces que avizoran por la satisfacción de cebarse”.

      Antes de seguir adelante hay que conocer que, según la mentalidad griega en épocas clásica y anteriores, enterrar a los muertos es un deber sacrosanto. Dejar a alguien insepulto es condenarlo a vagar eternamente en el mundo umbrío que media entre la vida y la muerte, por lo que perseguirán con saña a sus parientes al no haber cumplido con ellos los rituales funerarios pertinentes. Sólo a los ladrones de templos y a los delincuentes ejecutados se les dejaba insepultos, para perpetuar su condena también en el mundo de ultratumba.

      Antígona es contraria a la ley promulgada por Creonte, le parece injusta e impía y considera un deber sagrado, por encima de las leyes de los hombres, el dar sepultura a su hermano muerto. Por eso decide intentar enterrar a su hermano, pese a que su hermana Ismene le aconseja que no lo haga, por temor a que el peso de la ley caiga sobre ella.

      A partir de este momento, los hechos se precipitan, llevando a Antígona a tener que decidir entre dos nociones del deber: la familiar, caracterizada por el respeto a las normas religiosas y que representa Antígona, y la civil, caracterizada por el cumplimiento de las leyes del Estado y representada por Creonte. Además establece una oposición entre el modo en que las dos hermanas, Antígona e Ismene, se enfrentan a un mismo problema.

El Club de Lectura Dramática de Proyecto Platea propone en esta ocasión una de las obras maestras del teatro realista norteamericano: "Un tranvía llamado deseo", de Tennessee Williams. 

Considerada una de las obras más importantes de la literatura estadounidense, Un tranvía llamado Deseo (1947) cuenta la historia de Blanche DuBois, una dama sureña con delirios de grandeza, refugiada en un mundo inventado, presumida, altanera y desequilibrada, y Stanley Kowalski, su rudo cuñado, miembro de la clase inmigrante proletaria, que en esos tiempos incrementaba su influencia y determinación en la sociedad estadounidense.