Uno de los logros de los que más orgulloso se siente Proyecto Platea, es la creación, en enero de 2018 de su compañía residente. 

Con la creación de esta compañía Proyecto Platea lleva a cabo uno de sus objetivos: dar a nuestros alumnos la oportunidad de mostrar sus avances y logros dramáticos frente al gran público.

La compañía de teatro Proyecto Platea ha puesto en escena las obras "Las Esposas", de Daniel Santos y "La Casa de Bernarda Alba" de Federico García Lorca, ambas con una excelente acogida de público y crítica. 

Además, en 2019, nace "La Pequeña Compañía", con la que Proyecto Platea pone en escena piezas de pequeño formato, idóneas  para un tipo de espacio escénico más reducido o para espectáculos de teatro de calle. La obra "Como vacas sin cencerro" ha sido su última propuesta escénica. 

 

En estos momentos, la compañía Proyecto Platea se encuentra en plena fase de montaje de la obra "Otelo", de William Shakespeare, cuyo estreno se espera para los próximos 29, 31 de enero y 1 de febrero de 2020.

Puedes adquirir tus entradas en Deportes Cary Intersport, en calle Espinel 92, en Ronda. 

Otelo, de William Shakespeare

Otelo, el gran drama de los celos y la manipulación

 

      En la obra de teatro Otelo, del dramaturgo William Shakespeare y presentada en 1604 e inscrita dentro del género de sus grandes tragedias,  el autor mostrará a la humanidad uno de los peores casos de maltrato a un ser amado: el causado por los celos. Los celos que anulan la razón. Los celos que llevan al asesinato. A partir de la aparición de este infortunio, el personaje principal Otelo se convertirá en el prototipo de unos celos enfermizos: la celotipia. Otelo, un capitán moro y de tez morena se ha casado a escondidas con Desdémona, hija del senador Brabancio. Él no está de acuerdo y pide pruebas de que haya aceptado sin ninguna brujería:“¡Una niña bella e inocente que de todo se ruboriza! ¿Cómo había de enamorarse de un monstruo feísimo como tú? No, sólo con ayuda de Satanás puedes haber triunfado. Por eso sostengo que has alterado su sangre con yerbas o con veneno”. Otelo pide que venga Desdémona y justifique el casamiento. Ella afirma que lo ama, que no se enamoró del rostro sino de su ternura y sus hazañas. El Dux y los Senadores aceptan las razones. Brabancio se siente traicionado por su hija y lanza una advertencia: “Moro, guárdala bien, porque así como engañó a su padre, puede engañarte a ti” Se ha sembrado la primera desconfianza en la mente de Otelo. 

 

      Pero aún hay más, y esta es la parte más importante y que el montaje de Proyecto Platea quiere poner de relieve. En esta tragedia quien mueve las acciones es Yago, alférez de Otelo. Yago no ha sido favorecido por Otelo, pues este ha nombrado a Casio su teniente, en vez de a él. El disgusto es explotado por el autor para crear un personaje desleal y calumniador como jamás haya existido en la tierra: el maléfico Yago. Él irá creando una serie de mentiras para deshonrar a Desdémona. El factor que llevará a la desgracia será un pañuelo que Otelo entregó a su mujer. La prenda es robada por la esposa de Yago y dado a éste. Yago hace que lo encuentre Casio y sea visto por Otelo en sus manos. Otelo pide el pañuelo a Desdémona, ella no lo muestra. El desvarío abruma a Otelo, y ahora, según él, se ha confirmado la infidelidad. En uno de los más atroces crímenes donde la inocencia no podrá extinguir la pasión, Otelo estrangula a Desdémona. 

 

 

      Los celos siempre han estado presentes en las relaciones humanas, se cela a la pareja, se cela a los hijos, los hijos celan a los padres, se cela a los amigos, pero cuando los celos se convierten en celos enfermizos o mejor dicho, celotipia, entonces las relaciones se  distorsionan, aparecen los insultos, los golpes y en ocasiones, el asesinato.

 

      ¿Pero qué hace especial el montaje de Proyecto Platea? 

 

      Con un montaje pulcro y esmerado, como el que Marcos Marcell ha compuesto en esta ocasión, la idea de los celos que ancestralmente han definido esta tragedia de Shakespeare, queda en cierto modo supeditada a la idea de la manipulación. La manipulación mental a la que es sometido el negro Otelo a manos de Yago, su alférez, y que sufren todos y cada uno de los personajes de la obra, nos recuerda en gran medida esa manipulación que el ser humano de hoy en día sufre durante toda su vida: manipulación política, económica, publicitaria, religiosa, cultural…  y que, por extraño que parezca, es muy frecuente en las sociedades democráticas, y por supuesto las que no lo son, y más de cerca, en el plano profesional, conyugal o familiar, porque desde que existe mentira, omisión o deformación voluntaria de la verdad, se está en presencia de tentativas de manipulación. 

 

      Frente a un Otelo aparentemente fuerte, duro, marcial y decidido, nos encontramos con un Yago narcisista, egoísta, malévolo, seductor y muy, pero que muy inteligente, que conducirá al negro general por los caminos de la vergüenza, la angustia, la coacción, la inseguridad,  los celos, y finalmente, al crimen. 

En el montaje de Marcell se han cuidado especialmente los matices de la interpretación, como es habitual en su teatro. Con un esmerado trabajo en la expresión, la voz y los silencios, el trabajo del subtexto para el montaje ha tenido un importancia vital, y es tan importante lo que se ve y se oye como lo que se intuye. Los personajes están dotados de una muy perceptible vida interior, están vivos sobre la escena y transmiten al espectador sus pasiones como si se sentaran a solas con él para contarles sus desventuras y alegrías. En este montaje, el espectador no tiene tiempo de plantearse nada, porque todo le asombra, todo le importa y todo lo disfruta. 

Además, Marcell contará con dos de sus habituales colaboradores en sus espectáculos, la increíble aguja de Ana Gómez Ronda, que para la ocasión ha preparado un verdadero espectáculo visual para el vestuario escénico de esta versión de Otelo, y el estilismo de Berth Lara, que rematará los diseños de Gómez con su especial  y artística concepción del estilismo escénico. 

La Casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca



Como no podía ser de otra manera, Federico García Lorca tenía que tener su hueco en la escena rondeña en el año en que se celebra el centenario de la pubicación su primer libro, hecho que no ha sido pasado por alto por la compañía Proyecto Platea que, bajo la dirección del rondeño Marcos Marcell, pone en escena la más famosa de las obras del más famoso de los autores dramáticos españoles: La Casa de Bernarda Alba. 

 

A modo de gineceo, y tras la muerte de su segundo marido, Bernarda tratará de enclaustrar a sus cinco hijas entre los muros de su casa, imponiéndoles un rilgurosísimo luto de ocho años, y que las privará de todo contacto con el exterior. Esta situación hará florecer los miedos e insatisfacciones, las ansias y las inseguridades de las habitantes de la casa, que en su lucha por respirar en el sofocante ambiente impuesto, acabarán por sucumbir a sus miedos y sus pasiones.  Las criadas, único enlace con el exterior, serán las catalizadores de la agresiva reacción en cadena que la omnipresente figura de un hombre (Pepe el Romano) desata entre los muros de la casa. 

 

En una puesta en escena muy del estilo de la compañía, alejada de folclorismos estéticos con guiños al simbolismo estético,  Marcell propone una visión dura y cruda del drama de Bernarda y sus hijas, presentando a unos personajes que, en ocasiones, casi sin palabras, muestran de manera descarnada sus anhelos más íntimos, sus miedos y su pasiones, en una interpretación que a veces evoca la tragedia clásica en cuanto a su sobriedad en la coreografía del movimiento escénico. Huyendo de excesos escenográficos, esta versión de La Casa de Bernarda Alba nos adentra en un mundo femenino en el que la insatisfacción y las ansias de libertad de sus protagonistas son una constante.  Las mujeres que conforman este “drama lorquiano” por excelencia se nos muestran solas, desvalidas ante un mundo injusto, opresivo e insolidario.

 

La Casa de Bernarda Alba nos muestra una realidad universal: el drama de la mujer sin libertad.

 

 

“Bernarda tiene el afán de ser libre, pero se encuentra con los muros sociales que le impiden ser ella misma. El poeta hace una crítica feroz a la España profunda, a la irracionalidad de la religión llevada al extremo, habla de miedos sociales, del pánico al qué dirán, e incluso se atreve a hablar de una lucha social”, explica el director de la obra. Ese sentimiento de reclusión y falta de libertad que impera durante toda la obra evoca de algún modo la restricción de libertades a las que se somete la mujer hoy día en el mundo, como “la imposición del burka, la práctica de la ablación o el matrimonio concertado que debe aceptar una niña de 15 años”.

 

Las Esposas, de Daniel Santos

Las Esposas, de Daniel Santos

 

Un viaje. Una habitación de hotel. Una visita inesperada... un olvido... un secreto. 
El pasado, el presente, los recuerdos, las certezas... nada coincide.
¿Y si de repente, un día, tu realidad está totalmente trastocada?

 

Con “Las Esposas”, el actor rondeño Marcos Marcell y su equipo completan uno de los primeros y más importantes objetivos de la Plataforma para las Artes Escénicas de la Serranía, Proyecto Platea: formar una compañía residente que ofrezca a los alumnos de su escuela la posibilidad de incorporarse a la actividad teatral desde un punto de vista práctico, en este caso con una obra que sus intérpretes tendrán el honor de estrenar a nivel europeo en la ciudad de Ronda, con los buenos augurios de su éxito en los teatros de Buenos Aires, y auspiciados por el apoyo personal de su autor, Daniel Santos, quien no ha dudado ni un momento en confiar su estreno en nuestro continente a esta compañía. 


Interprétes:
Marcos Marcell
Emma Cherry Rolf
Ana Belén Sánchez 

Dirección y producción: 
Compañía Proyecto Platea


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